Nuestra querida fuente cumple hoy 120 años recién rehabilitada el año pasado, después de muchos años se vuelve a escuchar el sonido del agua cayendo, aunque sea de un circuito cerrado en la propia fuente. Pero, ¿qué esconde detrás la misteriosa figura del niño y el ánade/cisne/oca/pato? ¿De dónde proviene esta escultura que tantas fotos ha recibido y tantas conversaciones ha escuchado de vecinos y vecinas que se han acercado a por agua? ¿Somos los más privilegiados del mundo porque tenemos la escultura más bonita y única de los pueblos del mundo? ¡Vamos a por respuestas!
ORIGEN DE LA FLORA
Como popularmente se conoce y ya se ha explicado en otros artículos, La Flora viene para adornar la plaza y como surtidor del agua corriente que se llevó desde una fuente de Cellorigo en 1905, gracias la aportación del benefactor D. Ildefonso San Millán. Es una figura en la que un niño acaricia levemente el cuello de un cisne que le acompaña.
Está basada en una escultura histórica que se calcula que es sobre el siglo II a.C., perteneciente al arte griego. Aunque la escultura original estaba hecha de bronce ha llegado a la actualidad por varias copias romanas, entre ellas una que se conserva en el Louvre de París:

En nuestro caso el niño (o la niña) tiene el pelo corto, con mechones ondulados, rasgos idealizados, aparece en una actitud dinámica pero contenida, con el cuerpo ligeramente inclinado hacia delante. Su expresión es serena y concentrada, lo que refuerza el carácter naturalista y amable de la escena, alejada de cualquier dramatismo. La anatomía está tratada con suavidad, sin excesivo detalle muscular, acorde con el gusto decorativo burgués de la época de finales del siglo XX.
El ave, claramente una oca o ganso por el tamaño, el largo cuello curvado y el modelado de las alas, se dispone en diagonal ascendente, creando un juego compositivo en “S” entre el cuerpo del niño y el cuello del animal. Este recurso aporta movimiento visual. Una riqueza interesante de la composición es que dependiendo de la perspectiva de la escultura que elijas, se pueden apreciar unos detalles determinados.

¿Y qué artista fue capaz de realizar esta obra tan interesante y delicada? Para saberlo hay que irse a Brousseval, un pueblo del departamento de Haute-Marne y clave en la siderurgia francesa. Activa desde comienzos del siglo XIX, la fundición —conocida históricamente como Maison Festugière— se consolidó como un importante centro de producción de hierro fundido, combinando usos industriales, urbanos y ornamentales. Aunque no alcanzó la fama artística de otras casas como Val d’Osne, Brousseval tuvo una relevancia notable en la difusión de mobiliario urbano y elementos decorativos en Francia y fuera de ella.
La pieza central de la Fuente de la Flora responde a un modelo ornamental seriado, característico de este tipo de producción: una figura infantil idealizada acompañada de un ave acuática, integrada en un conjunto funcional destinado a surtir agua. La repetición de este mismo motivo —con mínimas variaciones— en distintas localidades europeas refuerza la hipótesis de una producción industrial a partir de catálogo, más que de una obra escultórica única.
Un documento fundamental para contextualizar esta producción es el Catálogo de la fundición de Brousseval de 1886, conservado y difundido actualmente en formato digital. En él se recogen numerosos modelos de fuentes, esculturas y elementos urbanos, concebidos para ser encargados por ayuntamientos y entidades públicas. Este catálogo constituye una fuente primaria esencial para comprender cómo se difundieron estos diseños y cómo pudieron llegar a localidades como Treviana, de hecho la Flora aparece en la plancha 145 (también sale la escultura en la 144 y 146 pero con otros soportes):

En este contexto, la Fuente de la Flora debe entenderse no solo como un elemento decorativo local, sino como parte de un fenómeno europeo de industrialización del ornamento urbano, en el que arte, técnica y funcionalidad se unieron para configurar el paisaje de muchas poblaciones a finales del siglo XIX y comienzos del XX.
Aún así quedan preguntas pendientes:
- ¿Quién decidió que esa fuente era la elegida?
- ¿Algún comercial riojano/burgalés con contactos en Francia?
- ¿Tendría Treviana contacto de alguna manera con alguna de las Exposiciones Universales de Paris de 1878, la de Barcelona de 1888, la histórica de París de 1889 de la famosa Torre Eiffel o la de 1900 también en París?
- ¿Cuántas más hay repartidas por el mundo?
- ¿Quién era D. Ildefonso San Millán y qué dejó escrito exactamente en su testamento?
- ¿Por qué se le llama La Flora?
Si tienes alguna información, detectas algún error o encuentras alguna otra Flora, no dudes en comentar y contactar para actualizar la información.
Vamos a ver en detalle todas las estatuas hermanas de La Flora encontradas hasta la actualidad. Primero en un mapa interactivo para ver las zonas geográficas y posteriormente más en detalle.
MAPA DE LAS HERMANAS DE LA FLORA ENCONTRADAS
HERMANAS DE LA FLORA
A continuación os ponemos las hermana de la flora que los trevianeses han encontrado por el mundo (gracias Anselmo) y alguna más que hemos conseguido encontrar en esta investigación, tanto por bibliografía (sobre todo el maravilloso artículo de investigación del bejarano José Muñoz ), por investigación en internet de más obras de la misma fundición y por horas de análisis mediante inteligencia artificial de fotos de las que ya se habían encontrado para rastrear en internet a ver si había alguna parecida. Por cercanía empezamos por:
Burgos (Castilla y León)
Ubicada en el Paseo del Empecinado, al lado del río en una zona de jardines. La base es más compleja y adornada que la nuestra.

Béjar (Salamanca, Castilla y León)
El origen de esta investigación, nuestra preciosa escultura adorna una zona del jardín romántico del Jardín histórico-artístico El Bosque de Béjar. El Bosque de Béjar es una villa suburbana de origen renacentista, creada en 1567 por el Duque de Béjar y que hoy gestionan de forma conjunta el Ayuntamiento de Béjar y la Junta de Castilla y León. Tiene entrada libre pero es aconsejable visitar su web o llamar para preguntar.

Durango (País Vasco)
En la calle Kurutziaga, al lado de una casa señorial histórica. En este caso no tiene pedestal tradicional de fuente si no que está en una fuente encajada en la verja de la propia casa señorial.

Tarazona (Zaragoza, Aragón)
Está en el Parque de San Francisco, al lado de la Iglesia de San Francisco, que es la que se ve en la imagen. Una preciosa iglesia mudéjar con ábside y motivos mudéjares. En este caso la fuente está pintada de un curioso color verde y también tiene un pedestal más grande y adornado.

Santarem (Lezíria do Tejo, Portugal)
Sin salir de la península, hasta tierras portuguesas también llegó la escultura de la flora, en este caso en la ciudad de Santarem, bañada por el Tajo. Ahí, cerca del Monasterio de San Francisco, en una plaza abierta y con una peana más moderna que las otras, la Flora vigila.

Espezel (Occitania, Francia)
Siguiendo la cercanía, nada más pasar los Pirineos encontramos una de las localizaciones más bonitas que se le ha dado a esta fuente. Estructura gemela a la de Treviana, con dos chorros que se dirigen a un precioso abrevadero semicircular que cierra un sotechado en lo que era un antiguo lavadero y que actualmente es una librería al aire libre con mesas, sillas y un mural de señoras utilizando el lavadero. Una maravillosa forma de resignificar y reutilizar un entorno que ha perdido su uso original.

Belcaire (Occitania, Francia)
En esta misma zona prePirenaica, la Flora adorna un parque presidido por un monumento a los caídos en la II Guerra Mundial. Destaca el mismo color verde que la de Tarazona y la fuente más amplia de las que hemos numerado.

Voillecompte (Grand Est, Francia)
Seguimos por Francia, empezando por una imagen que vais a decir que no es la Flora. Y tenéis toda la razón, porque en este pequeño pueblo de la región del Grand Est, durante la II Guerra Mundial un soldado alemán destrozó la figura de La Flora en 1941, dejando inutilizada la fuente. Poco después la cambiaron con otra figura que seguía teniendo un niño y un ave, pero que no era el mismo. En sus inicios se usaba como abrevadero pero desde los años 60 se lleno de tierra y se usaba de macetera gigante, hasta que hacer relativamente poco, como en el caso de Treviana, se recuperó en su funcionamiento como fuente.


Saint-Thiébault (Grand Est, Francia)
En este otro pequeño pueblo de la misma zona, observamos la misma figura pero en este casi ya sin agua, solo como un precioso macetero floral en un cruce de caminos.

Egletons (Nueva Aquitania)
Una de las fuentes más intrigantes que hemos encontrado. En esta localidad francesa está la flora, con misma forma y peana que otras que hemos ya visto, pero ¡no está el ganso! Una gran incógnita qué habrá sido de él, al menos queda el precioso brocal de piedra serrana como la de Treviana.

Agradecimientos:
Dice la famosa frase que somos “enanos a hombros de gigantes”, por poder seguir el camino de grandes personas que han trabajado, investigado y creado antes de nosotros. Por eso queremos agradecer que esta recopilación no hubiera sido posible sin un grupo de curiosos investigadores con epicentro en el grupo de Facebook de Treviana:
- Anselmo Cantabrana Alonso por compartir la foto de la de Burgos y el blog donde hablan de la de Béjar, el principal punto de partida de este texto.
- Beatriz Martínez Cano por aportar contexto artístico-histórico al arte de los niños y cisnes
- Txema Alonso y Dolores Cantabrana por proporcionar una foto de la de Durango
- Mariaje Ruiz-Olalla por informar y subir la foto de la de Tarazona
Bibliografía:
38 Grados Norte. (2024). La fuente de la plaza de Agudo. Blog 38 Grados Norte.
https://38gradosnorte.blogspot.com/2024/09/la-fuente-de-la-plaza-de-agudo-la.html?m=0
Ancienne Maison Festugière – Fonderie de Brousseval. (1886). Catalogue de la fonderie de Brousseval. Reproducción digital en Fontes d’Art.
https://www.fontesdart.org/catalogue-brousseval-1886-ancienne-maison-festugiere/
E-Monumen. Base de datos de patrimonio monumental francés. Entrada sobre la fundición de Brousseval.
https://e-monumen.net/patrimoine-monumental/brousseval/
Fontes d’Art. Voillecomte (Haute-Marne) – La fontaine « Enfant au cygne ou au canard » est restaurée.
https://www.fontesdart.org/voillecomte-haute-marne-la-fontaine-enfant-au-cygne-ou-au-canard-est-restauree-mise-a-jour/
Kokita-Eri. (enero de 2019). Niño de la Oca. Blog Historia del Arte.
https://kokita-eri-historiadelarte.blogspot.com/2019/01/nino-de-la-oca.html
La Dépêche du Midi. (6 de agosto de 2021). Les ouvrages du foirail de Belcaire.
https://www.ladepeche.fr/2021/08/06/les-ouvrages-du-foirail-de-belcaire-9716731.php
Muñoz, José. 30 fuentes de Béjar: Fuente del Cisne (El Bosque de Béjar). bejar.biz.
https://bejar.biz/30-fuentes-bejar-fuente-cisne-bosque-bejar
Muñoz, José. El Bosque de Béjar, su jardín romántico amenazado. bejar.biz.
https://bejar.biz/bosque-bejar-su-jardin-romantico-amenazado-3
¡¡Magnífico trabajo!!